HISTORIAS PARA AYUDAR

En esta sección incluiremos historias diarias, cuyos protagonistas merecen una mano. Ya verán.

 

        La historia de José Farina y Sra.


        Conocimos a José Farina y a su señora através de un llamado, hecho por el propio protagonista, que ingresó en nuestra mensajería telefónica.
        José pedía ayuda para solucionar un problema: una vecina había “desaparecido” de la vecindad, dejando varios perros y perras. El matrimonio, por piedad, se había hecho cargo.
        Al llegar al lugar, una de nuestras compañeras advirtió que ese podía ser un caso que había visto por internet: una mujer “desapareció” de su domicilio y quienes quedaron en el lugar demolieron la casa, tiraron todas sus pertenencias y con ellas a los animales, entre los cuales había varios, aparentemente envenenados.
        En este estado habían sido rescatados, casi muertos, por José y un proteccionista, quien habría hecho la correspondiente denuncia. Pero nunca se supo qué pasó ....
        Efectivamente la zona está repleta de fábricas de pescado y José Farina y su señora habitan una prefabricada (que alguna vez habría sido linda) que ha quedado en medio de todos estos galpones gigantes, justo a la vuelta de donde vivía la mujer desaparecida.
        Compadecidos por los animales que quedaron allí con vida, les hicieron cuchas en su vereda (con cartones, nylons, etc.) y, como pudieron, comenzaron a auxiliarlos.
        Un detalle: José Farina es cartonero ... Y su señora no trabaja, ya que cuando él sale, ella se queda en su casita, cuidándola.
        Al día de hoy, lo hemos asistido para esterilizar las perras y algunos machos (traslados, gente para acompañar a los animales hasta los quirófanos donde fueron operados).
        También fuimos y construimos cuchas mejores y le hemos estado llevando el alimento que pudimos para los animales. Por suerte, en diciembre de 2009, consiguió que le dieran restos de un restaurente.
        José merece ayuda. La A.P.A.A.A. le da una mano pero el alimento que le podemos alcanzar no es suficiente porque debemos repartir lo que tenemos entre muchos casos.
        Por eso, si alguien le puede proveer una bolsa de 15 kgs. por mes (por lo menos se necesitan dos), ésto sería más que suficiente. De las menos costosas ($ 30 apróximadamente por bolsa). La señora se encarga de agregarle otros ingredientes para que resulten más rendidoras y apetitosas para los animalitos.
        Si vos podés ayudar en este caso te pedimos que te comuniques con nuestra mensajería, teléfono 479-0185, y convinaremos cómo hacer.


        Nada más ....

       La historia de Graciela G.


        Graciela vive en un campito en un barrio alejado. Es humilde y muy trabajadora. Pero sobre todo es muy buena persona y siempre, aunque tiene muchos problemas y algunos muy serios, nos recibe con una sonrisa. Jamás hemos escuchado un grito y presenciado algún mal modo para con ninguno de sus muchos animales.
        Cuando decimos “muchos” es porque son muchos los perros y gatos que cobija.
        Mensualmente desde que la conocimos, de ésto hace ya unos ocho años, le acercamos alimento, le construímos cuchas, le donamos medicamentos, etc.

Por su parte, ella se las arregla consiguiendo restos de restaurantes y haciendo changas en una combi muy vieja que tiene.
        Para los animales de Graciela nos permitimos pedir: una vez por mes, alguna bolsa de alimento balanceado, carcazas de pollo o menudos, ya que ella cocina, y principalmente una o dos bolsas de arroz partido de 30 kgs. (actualmente se consiguen alrededor de $40 por bolsa).


        Si estás interesado en ayudarla, por favor acercate a nuestra mensajería telefónica 479-0185 y te diremos cómo hacer.